Lluis Trepat. La mirada del demiurgo

Ton Sirera. Retrat de Lluís Trepat

El Museu d’Art Jaume Morera acoge desde el 22 de octubre de 2014 hasta el 1 de marzo de 2015 una importante exposición desde el punto de vista cultural, artístico y social. “La mirada del demiurgo” pretende mostrar —con mayor o menor intensidad— la mirada del artista, del hacedor, del maestro y el artífice que fue Lluís Trepat a lo largo de su dilatado itinerario vital y creativo; desde las primeras pinturas de gitanos de los años cuarenta hasta sus series iconográficas más conocidas de los años setenta y ochenta, insertadas en lo que Roser Trepat definió, muy acertadamente, como realismo poético, y que el artista ya no abandonará hasta al momento en el que abandona la pintura, en el año 2008. En medio, cerca de dieciocho años —entre 1951 y 1969— de camino de ida y vuelta de la abstracción, un antes y un después de las nuevas formas de expresión artística, en una ruta que, con la contemplación y el disfrute de sus obras, el espectador puede hacer visible de manera muy evidente.

La muestra es una exposición antológica que cuenta con 140 piezas de pintura, dibujo y grabado, que están expuestas en el Espacio 1 (Sala de exposiciones temporales) y en el Espacio 2 (salas de exposición de la colección). El objetivo de la muestra es profundizar en la visión de la obra de Lluís Trepat como un todo coherente y, al mismo tiempo, situar dentro de la historiografía y los movimientos artísticos contemporáneos algunas de sus principales obras.

El trabajo de Lluís Trepat (Tàrrega, 1925) se identifica, esencialmente, con la introducción del arte abstracto en el mundo artístico leridano durante la segunda mitad de la década de los cincuenta, como consecuencia directa de sus diversas estancias en París y del contacto que allí hizo con los “ismos” propios de la época —léase constructivismo, expresionismo abstracto e informalismo.

Integrado en el cenáculo de artistas vinculados en el Círculo de Bellas Artes, Trepat es el responsable directo de la llegada de la segunda vanguardia en Lleida —la primera fue la impulsada por el grupo de la revista Art en los años anteriores a la Guerra Civil—, un nuevo e intenso momento de la plástica leridana, que conecta, de nuevo, a la ciudad con los debates artísticos existentes en el país. Este periodo se inicia con la irrupción de la abstracción pictórica de la mano de Lluís Trepat en 1956 y se cierra con la disolución del Grupo Cogul (1964-65), un núcleo de artistas provenientes del paisajismo de posguerra, para los que el pintor de Tàrrega, con su concepción informalista del arte, se convertirá en un claro referente, justo antes de instalarse en Barcelona en 1962.

Más allá de la abstracción —que en la vida de Lluís Trepat responde a una realidad de muy corta duración—, la suya es una inmensa y prolífica trayectoria, de largo alcance, marcada por la coherencia vital, con unos postulados artísticos muy personales, en que, por encima de todo, destaca una firme voluntad de comunicación directa con el espectador, sin disquisiciones intelectuales o esteticistas de ningún tipo, sustentada en la representación de iconografías claramente identificables y en el absoluto protagonismo del color.

Aparte de la exposición como tal, también se han programado otras actividades paralelas como visitas guiadas, un taller de Navidad y visitas comentadas. La muestra también será expuesta en el próximo año en Tàrrega, de donde es originario el artista, en el Museo Comarcal del Urgell.

____________________

Etiquetas: , , , , ,

Deja un comentario